Ya os conté que bueno, me costaba encontrar zonas de naturaleza que me gustaran en Granada. Intentamos algún rÃo que fueron puros fracasos (el Google Maps además tampoco ayudaðŸ˜), probamos también por Sierra Nevada, pero todo lo que vimos estaba bastante masificado y vallado… Al final, acabamos recorriendo bastante la Sierra de Huetor ya que, al menos, está cerca y nos daba para poder patearla un poco más. Una de esas exploraciones fue una rutita a las Cascadas de Prado Negro. Claro, yo leà cascadas y me emocioné, ya tenÃa en mente una cascada enorme rodeada de verde😬 Fue un camino feucho donde pasamos muuuucho calor y también nos medio perdidmos😅 Al final, llegamos a nuestro destino gracias a un señor que estaba con sus ovejitas, del que imaginamos que era también un mega huerto o algo asà (estaba vallado y tapado) que encontramos al final del camino (todo mu salvaje y natural como a mà me gusta). Al caso, estábamos en el final del camino y no encontrábamos la cascada por ningún lado, hasta que me metà entre unos arbustos al escuchar algo de agua. Ahà estaba. La “cascada†más triste que he visto en mi vida 🥲🥲🥲 enana, con todos los matojos secos y llenos de telarañas y con una preciosa tuberÃa que iba al supuesto huerto. Vi que habÃa un camino para acceder al otro lado y fuimos a entrar por el lado que era. Nos sentimos bastante estafados jajajajaj Acabamos haciendo fotos en la cueva de al lado (las que visteis en el post anterior) que tenÃa su punto, aunque olÃa bastante mal por las cagadas de murciélago y foteamos también con esto que veis que parece lluvia. No era lluvia, era una filtración de la tuberÃa que os he comentado😅 tenÃa un agujerito por el que salÃa el agua hacia arriba y acababa cayendo asÃ. En fin, aventuras desastrosas, pero le acabamos sacando partido 🤷â€â™€ï¸